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El sueño de Enero


Quiero compartir algo contigo…

El 5 de Enero de este año, como cada año, escribí mis metas a lograr. Soy de las personas que se manejan con metas, y sí, hago una lista y la voy rayando conforme las voy realizando. Bueno, el caso es que ese 5 de Enero escribí muchas metas. Más bien, sueños.


Sí, escribí unos sueños que me dije que ya había postergado mucho. Me encontraba en una situación un tanto cómoda y me dije: “Ah, bonita vida… pero NO ES LO QUE DESEAS… ya sabes que estás de pasada por aquí… ya casi te toca irte” Y me dije, “bueno, entonces, ¿qué hago para acercarme a mi meta?” Y tomé una decisión. Al principio me dolió porque implicaba decirles adiós a ciertas personas, pero el éxito requiere sacrificios. Así que lo hice.


Recuerdo que ese 5 de Enero, tomé mi celular y en una nota de voz que aún tengo, hice un “vision statement” y hablé, hablé, hablé hasta vaciar mi corazón y llenarlo de palabras propositivas para la creación del futuro que deseaba y veía.


Soy demasiado reservada, si me conocen, lo saben. Ya me lo han dicho, “eres de las que preparas todo, no dices nada y de pronto ya tienes todo listo…” Es que como ya antes les había dicho, a veces compartimos los sueños y en vez de apoyarnos hay gente que nos los “ceba”. Por eso prefiero irme calladita caminando y ya cuando esté listo todo, ahora sí a compartirlo.


El caso es que para que nos lleguen las “oportunidades” hay que preparar el camino y estar LISTOS. Oh Dios… ¿Y mis metas de Enero?


Me enfrasqué tanto en ellas, en esos proyectos. Cambiaron muchas cosas, se asentaron otras, se deshicieron unas cuantas y se mejoraron otras. Pero comencé con el fin en la mente, sabía en dónde quería estar al finalizar el año, me lo había propuesto, al principio de año eso se veía imposible, pero me caracteriza mirar a las estrellas y decir que son mías, así que con esa seguridad, me di a la tarea de esforzarme a hacerlo.


La motivación fue intrínseca, no había un despertador que me levantara sino una niña interior que me decía “cada día es un paso más hacia tu meta, ¿lo vas a aprovechar?” Y pese a que pasé por una fuerte depresión durante 2 meses donde mi productividad se vio afectada, esa niña interior seguía gritando con fuerza hasta que un día me vio a los ojos y me dijo “si no lo haces tú, nadie lo hará y no lograrás esas metas”. Oh… El dolor de no llegar a eso me paró en seco. Me lavé el rostro y me dije a mí misma: “¡Vamos!, que sí puedes hacerlo”.


Y lo hice. Muchas veces dicen que debemos tener cuidado con nuestros pensamientos porque atraemos lo que deseamos, lo mismo sucede con los sueños.


Yo, me acerqué a ese corazón hermoso y le dije: “Sigue soñando.”


Y pareciera que es ley no escrita y aunque muchos no creen en cuestiones intangibles, yo sé que existe un Ser que me guía.


Estamos próximos a terminar el año, y el 90% de esas metas ya se cumplieron e incluso se rebasaron. Hoy lo recordé al ver esta fotografía.


Una de ellas, así tal cual lo escribí: “Participar con mis libros en la FILIJ.”


Trabajé muy duro. Con lo que recibí por el Premio Estatal de la Juventud, mandé a ilustrar muchos libros. Todo lo invertí. Después, todo lo que recibía se iba a eso, conformé mi equipo formalmente, algunos ilustradores ya han ilustrado hasta 4 cuentos para mí, ya nos conocemos, somos amigos y estamos a un click de distancia, representando más de 10 países.


Hice contrato con una productora musical en Venezuela y una imprenta en India. Se formó no sólo un vínculo de cliente- proveedor sino de amistad.


Todo se puso en orden, las bases se establecieron perfectamente. Investigué leyes sobre registros, viajé y pregunté, pedí asesorías, busqué, toqué puertas, en fin, hice todo lo que dependía de mí, lo demás lo dejé a ese Ser que me guía.


A la fecha he publicado 18 libros y todos tienen audiolibros, también tenemos canciones y actividades de juegos. Nos hicimos de un equipo de audio profesional para grabar los audios (ya contábamos con el de video), tengo la cadena de procesos bien organizada, y… Me presenté en la FILIJ.


No puedo describir la felicidad que esta fotografía me causa. FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO INFANTIL Y JUVENIL, sí, sé que no es la de Guadalajara (la más grande de Latinoamérica) pero es la misma en otra ciudad. Para una escritora que apenas acaba de sacar sus libros infantiles y es independiente (yo)… significa mucho.


Todavía hace un mes pensé que esa meta no podría “rayarla” de mi hoja de metas. Pensé que tendría que postergarla al año que viene. Por situaciones de principio de año no pude solicitar espacios en Guadalajara… después hubo oportunidad en la FIL, pero no, yo quería la FILIJ, le faltaban 2 letras y entonces ya no era lo mismo.


I de infantil… esa era la más importante para mí. Pero ese Ser que me guía y la vida me dieron una sorpresa y una tarde cualquiera me mostraron un póster en redes sociales. Curiosa como soy, mandé un mensaje y pedí un espacio. Ya habían pasado los días de inscripción, faltaba semana y media para el evento, mis libros se estaban haciendo en India… Los tiempos parecían no darse. Pero 2 mujeres que platicaron conmigo me dieron una oportunidad y dijeron que sí, y pareciera que todo se acomodó…


Llegaron mis libros de India (no todos, caramba que son 18 y solo quien sabe de esto, comprende que no es fácil hacer tirajes... pero los otros ya vienen pronto, ¡muy pronto!) acabábamos de terminar los audiolibros completos, las canciones ya estaban listas, los registros desde hace meses estaban listos. ¡Me dijeron que si! ¡En la FILIJ!


Y fui. Y un stand tenía en letras grandotas mi nombre “Jazmín Chi” y mis libros llenaron un estante… y niños llegaron pidieron mis libros a sus padres, y firmé mis libros, y chiquitos me abrazaron, y mamás platicaron conmigo y me agradecieron mis esfuerzos, me dijeron que los valores que plasmo son muy necesarios, que siga con esto, chicas llegaron a pedirme consejo para cómo comenzar a escribir, les conté y pasé contactos, les expliqué realidades y abracé, esperando que pudieran sus sueños de algún día ser escritoras, cumplir…


Conté uno de mis cuentos a pequeñitos que gritaron y se emocionaron con él… Oh, el corazón se me salía del pecho al ver a los pequeñitos hacer sus caritas de emoción y brincar en sus lugares…


Mi hija se divirtió infinitamente y me dije: “Ha valido el esfuerzo”… Porque solamente quien ha pasado por ello sabe lo que cuesta hacerlo. Muchos le llaman suerte, pero no, no es suerte… Es prepararse, es esforzarse, es comprometerse… No, no es suerte.


Suerte hubiera sido si no me hubiera preparado, pero desde el 5 de Enero tomé una decisión y vengo trabajando en ella. Suerte… no… no es suerte.


Y como siempre me decía en aquellos días sombríos donde quise tirar la toalla, “Jaz, es como un dominó, la primera pieza siempre será la más difícil, por las dudas e incertidumbre, pero una vez que la tires, las demás irán cayendo solas…” y como en aquellas noches de nevada en Rusia mi hija me decía “Mamá Min, a trabajar…” Así mi niña interior me decía: “Valdrá el esfuerzo Jaz… ¡a trabajar!” Y todavía algunas personas llegaron a pensar y a decirme ciertos comentarios como “si tu no trabajas… y otras cosas más que escribí en la entrada de mi blog “El estigma Social”… Pero siempre es mejor callar, trabajar y esperar… El alarde solo muestra que no existe verdad.


Y aunque aún la FILIJ no termina, en mi corazón hay un GRAN sentimiento de agradecimiento. Tanto a ese Ser que me guía como a mi familia, a esas personas que me dieron la oportunidad, a mi equipo, a todos absolutamente todos los que formaron parte de esto. ¿Puedo acaso estar más agradecida?


Y aunque a veces uno no sepa lo que viene en el futuro cercano, si comienza el caminar con el fin en la mente, podrá haber curvas pero siempre terminará llegando al sitio que desea, aquél que se trazó en el principio.


Gracias. Ha valido el esfuerzo. 18 listos y vamos por más.

#pensamientos

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